lunes, 25 de abril de 2011

Hasta siempre

Puedo escribir los versos más tristes esta noche...

Hoy 25 de Abril, casi 20 días después la dolorosa decisión y tras hacer mi duelo, me dispongo a redactar una nota de despedida. Se darán cuenta que es la primera vez en dos años que escribo en primera persona, es que realmente hoy no puedo alejarme de la situación para brindar una opinión más neutral. Haciendo una pequeña crónica de lo acontecido, hay que mencionar que la noche del viernes 8 de abril nos dimos cita en el gimnasio del CEF Nº26 gran parte del plantel del TRI. Luego de debatir bastante y tras enterarnos que la Asociación decidía que los partidos iban a continuar desarrollándose los sábados y sumado a diferentes problemas internos del plantel, se tomó la decisión de retirar el elenco del campeonato.
Hubo muchas aristas en la resolución final, pero el eje principal fue la imposibilidad de reunir un buen número de jugadores para poder afrontar los encuentros, dado los compromisos laborales y/o de estudios de cada uno. El segundo punto destacado fue el aumento considerable de los aranceles, impuesto por la nueva dirigencia de AsBalNor.
La verdad es que no fue nada fácil, al menos no para mi, se le imprimió mucho esfuerzo a este proyecto que nació ideologicamente allá por noviembre de 2008 en la cabeza de quien suscribe y que luego fue ganando adeptos. Los primeros en sumarse fueron Giovanni y Lucas, el primero bastante convencido, el segundo un poco más reticente. Ambos ayudaron a reunir los jugadores, de a poco fuimos consiguiendo locos amigos que creyeron en lo que decíamos. Roberto Murno nos brindó su apoyo y nos dio lugar en el CEF, Christian Finelli se prendió de la idea y se calzó el buzo de DT. Todos pusieron su granito de arena y una tarde de sábado nos juntamos por primera vez. 
Eramos como 15 y como nadie logró ubicar a Murno para avisarle, saltamos el tapial para poder ingresar al gimnasio. Menudo enojo tenía cuando se enteró, casi da marcha atras y nos quita la ilusión. Para destacar la reprimenda que me brindó por lo que hicimos. Algunos presentes aquella tarde se bajaron del barco pronto, pero la gran mayoría se puso la camiseta del TRI en el pecho y nunca se hizo para atras. 
Recuerdo la primera reunión, fuimos cuatro en el auto de la madre de Giova, era la primera vez que el habitual Nº13 pisaba la autopista. Se portó como un fenómeno y a Pergamino arribamos. Reconozco que por mi ansiedad, llegamos casi una hora y media antes y tuvimos que hacer tiempo en un bar. Ahí estábamos, cuatro villenses (Gonzalo Ponce, Agustin Galarza, Juan María Bianco y Yo), diciendo que queríamos jugar al Handball ante un grupo de técnicos que nos miraban y no entendían demasiado. 
Así comenzamos a rodar, llegó a primera fecha y a Colón viajamos 9 jugadores, el DT y Gonzalo Sánchez como acompañante, luego con el tiempo se convertiría en jugador. Debutamos con triunfo por uno ante Circulo Italiano, la mayoría se quedó sin aliento cuando el tiro del final de ellos dio en el travesaño ante la atenta mirada de Pepo Gimenez que nada podía a hacer. Que tarde esa, después caímos con Central Córdoba pero nada importaba por que habíamos obtenido al menos un triunfo. Los colores no eran los nuestros, pero las camisetas que consiguió prestadas Germán Antuña nos vistieron para darnos la primer imagen como equipo. El que dejó más que sudor dentro del campo, fue Nicolás Ponce que perdió un diente en el primer partido. Con el tiempo lo recuperó y hasta se podría decir que quedó mejor que antes. Grande gordo!
Juntos esperábamos pelear y jugar de igual a igual, pero con el correr de las fechas nos animamos a ilusionarnos con clasificar al Torneo Nacional, de a poco fuimos creyendo y confiando cada vez más. En la segunda fecha nos tocó otro viaje largo, a Venado Tuerto Fuimos y allí estrenamos las camisetas. Debutaron con dos triunfos, ante CEF de San Pedro y el CEF local. El estadio cubierto del colegio Sagrado Corazón vio como el tímido TRI se subía a lo más alto del certamen. Quién lo hubiera dicho no?. Allí estábamos, desconocidos por todos pero con unas ganas enormes. Recuerdo que Chapa no ingresó pero se quemó las palmas alentando desde el banco. Un genio Lorenzotti que arrancó desde abajo y terminó convirtiéndose
en titular indiscutido. Para destacar las agallas de los arqueros que se calzaron los buzos rosa y salieron con la frente bien arriba al campo. Los miraban raros los rivales, pero todos sucumbieron ante las respuestas de los dos. En la tercera jugamos en San Nicolás y perdimos los dos encuentros, golpe duro para nosotros que todavía no habíamos tropezado. CEF de Arrecifes y Belgrano nuestros verdugos esa tarde. En la cuarta viajamos a Rosario y por esas cosas raras del fixture jugamos las dos veces contra Don Bosco, derrota y empate ante los nicoleños. Extraño resultado en esta disciplina, pero nosotros nos encargamos de hacerlo costumbre en el segundo año. Parecía que el sueño del Nacional se diluía pero luego nos repusimos y con algunos mejores resultados nos volvimos a poner en pelea para llegar a la última fecha con chances. Como llovía esa tarde en Belgrano, tuvimos que ir hasta Barrio Somisa pera jugar en el gimnasio secundario de Del Acuerdo. Como se mojaron los muchachos que viajaron en la chata de Christian, como gritaron mis viejos, los familiares de Guille y los padres de Lucas esa jornada, como olvidar la alegría que nos produjo vencer al cuco del torneo, como no recordar lo bien que jugamos y las garras que le metimos. Podía venir todo un batallón que no iban a pasar por esa defensa, que partidito el de Lucas Marzano que se despachó con 13 goles. Que lindo momento, el esfuerzo finalmente daba sus frutos. Victoria ante Belgrano y empate con CEF de Arrecifes para asegurarnos la clasificación al torneo nacional. 
Todo el sacrificio daba sus frutos, aquellas noches de invierno entrenando en el gimnasio que todavía esta sin terminar, las veces que finteábamos los murciélagos, los entrenamientos de tarde durante la veda por la gripe A y todas las locuras que hicimos para continuar en el campeonato. Quien iba a decirlo que en nuestro primer año íbamos a clasificar, creo que los villenses que nos compraban las rifas lo hacían de lastima ja! Recuerdo las veces que tuve que explicar que era el handball para que me compren.... "Como el fútbol pero con la mano" terminaba diciendo. Las veces que renegué para reunir el dinero, pero bueno en ese momento todo era alegría y nada importaba. Así cerramos el 2009 y empezábamos el 2010 con la idea fija en el viaje a Bariloche. 
Rifas, bingos, mangazos a políticos y demás formas fueron validas para juntar el dinero. Descuidamos bastante el torneo local, pero nuestros cañones apuntaban al viaje. Que año el mio, dejé el codo en aquel fatídico mosaico del CEF. Lo que lloré, no me avergüenza decirlo, cuando el traumatólogo me dijo: "No sé si vas a poder seguir jugando", lo mire y después termino diciendo: "Bueno vamos a ver", casi me lo como. 
Las que pasamos, hicimos los conjuntos y las nuevas remeras. Pero como todo pobre con plata y envalentonados por el campeonato hasta bolsos hicimos! ja... Quien nos tocaba el tuje! Eramos los muchachos de Villa Constitución, vestidos todos de verde. La mayoría le esquivaba al pantalón, pero después se lo terminaron poniendo. Lo que estuvimos para poder juntar a 14 para el viaje, lo que sufrimos la noche que Rodrigo Cóceres se sacó el hombro. Se bajaba él del viaje y la mamá, dos lugares vacíos y el costo del viaje nos aumentaba a todos. Recuerdo que fui de Giova y le digo: "A quien llamó ahora, si falta una semana para viajar?", decí que Tony aceptó enseguida y que Estaban se sumó después. Allá fuimos desde el sur de Santa Fe, a Bariloche. 24 horas arriba del minibus. Ya no sabíamos como ponernos. 
Cuando aparecimos en la reunión organizativa más de uno pregunto quienes eramos, encima veníamos de una provincia con menos historia en el handball que cualquiera. Allá en el sur de Argentina jugamos cuatro partidos, perdimos tres y ganamos sólo uno. El debut no fue de lo mejor, expulsado Marzano y Giova, más el esguince de Guille. Pintaba lindo el panorama, pero nos repusimos y la pasamos genial. Las veces que nos retaron por los ruidos en las habitaciones, los malabares que hacíamos para comprar la comida, que ricas estaban las pizzas que se amasó Nico Ponce y el asado que hizo Cacho! Los duelos de play que se vivieron en la habitación y demás cosas que vale guardar sólo para nosotros. La satisfacción que tenía cuando llegamos de vuelta, era la primera vez que organizaba algo tan grande y por suerte me salió bastante bien. Que alegría saber que algunos conocieron el sur gracias al equipo, que lindo llevar el nombre de la ciudad por el país y nada mejor que hacerlo con amigos.
El 2010 lo cerramos con el título de los Junior (SUB 21), recuerdo esa tarde en Belgrano, dos victorias y el título asegurado. Lo mejor fue Rodrigo que jugó con el hombro en la mano pero ni loco se perdía el partido. Ponce y Acosta los DT, que lo tiró! Título y festejos correspondientes! En primera ni recordar, tuvimos una temporada nefasta, nunca nos pudimos acomodar. Pero bueno son cosas que pasan. Quien nos quitaba todo lo bailado, tuvimos un año con todos los condimentos y eso fue lo mejor, sin lugar a dudas. 
En este 2011 arrancamos con la pretemporada, con la ilusión de siempre,  bajo las ordenes de Maia Bianco. Como nos hizo correr, LPM! Me acuerdo y me duelen los gemelos. Maldita escalinata del puerto. Para empezar a movernos un poco fuimos a jugar un torneo amistoso en Rosario y nos dimos el lujo de enfrentar a un jugador que venía de disputar el mundial con la Selección Argentina. Federico Fernandez, todavía se debe acordar de lo pintado que quedó ante la finta de Giova y que feo me miró cuando lo empuje. Después se desquitó y me hizo pasar vergüenza. Recuerdo las palabras de Nico Orfei cuando me pasó como parado: "Esta bien, esta bien... No te hagas drama" jaja... Me pasó a mi, a otro y la puso en el segundo palo. Un fenomeno Fede! Terminamos el torneos 2º y manteníamos la ilusión de competir este año, esperando que los partidos se jugaran los domingos. Finalmente esto no fue así y todo se diluyó. Así se terminó. 
Con mucha pena y dolor hoy digo hasta siempre, por que tal vez el destino nos da una sorpresa y nos volvemos a juntar el año que viene. Pero que se yo... El destino es impredecible. Para ir despidiendome, quiero agradecer a todos los que formaron parte de esto: Nicolás Orfei (era tu primera experiencia en el deporte y la rompiste), Germán Antuña (tenes el honor de haber hecho el primer gol de la historia del TRI en primera), Guille Bianco (Sin palabras para vos hermano, lo tuyo siempre fue fenomenal), Lucas Marzano (No se si te arrepentís, pero costó convencerte para volverte a villa. Te comimos la cabeza con Giova), Agustín Galarza (el hombre chasco del plantel, siempre algo para sacarte una carcajada), Rodrigo Cóceres (viniste de Empalme sin conocernos y te sumaste de la mejor manera, un maestro), Ezequiel Marzano (Junior, la nueva joyita del handball villense. No aflojes pendejo y dale para adelante), Chapa Lorenzotti (fenómeno, se que si seguíamos iba a comer banco como loco. Gran progreso el tuyo), Nico Ponce (Te costó bastante gordo, pero demostraste que la magia estaba intacta!), Cacho Ponce (Como me hiciste reír el último torneo. Siempre estuviste, lo tuyo excelente), Edu Aroca (Negro te bancaste un año sin jugar para poder estar, genial lo tuyo. Sos más bueno que el pan, tuviste que soportar a más de un rompe bolas y no nos dejaste) Pepo Gimenez (en el segundo año casi no jugaste pero siempre el 12 fue tuyo, si hasta perdiste un año en la escuela por el handball), Giova Bianco (lo tuyo como siempre de excelencia, dos años consecutivos goleador de la liga y fuiste el primero en escucharme cuando volvíamos de entrenar. Tenias que estar muy al pedo para creerme y me seguiste), Gonzalo Sanchez (Jugaste dos años y le esquivaste como loco a las pre temporadas, te puteé pero ahora me río) y Christian Finelli (gracias viejo por haber estado, se que dejaste muchas cosas y te lo agradezco). No me olvido de los que pasaron momentáneamente: Ezequiel Collomb, Guillermo Porta, Maximiliano Castillo, Luciano Dessypris, Edgardo Rosales, Santiago Cardinali, Joaquin Nieri, Daniel Miñoz, Antonio Gallo, Esteban Santillan, Alexis Montenegro, Alexis Loyola (estuviste sólo dos prácticas pero sos de la vieja escuela y te banco), Javier Albéa (Idem que Loyola), Franco Defagot (Chiquito que bestia sos hermano, lastima que no supimos aprovecharte. Recuerdo cuando conseguiste los caballetes! Genio) Si me olvido de alguno perdón.
Ahora llego al cierre, gracias nuevamente a todos y por todo. La pase de 10, me di el gusto de jugar por mi ciudad que era mi sueño y junto a un grupo increíble de personas. Les soy sincero, los extraño bastante. Pero bueno ya nos veremos. La mejor de las suertes a los que sigan jugando y a los que no espero que esto que vivimos les haya marcado la vida como lo hizo conmigo. Hasta pronto muchachos! Aguante EL TRI!